WRITOBER 2020 / 24. SUEÑO

Marcelo volvió a soñar esa noche con que volaba sobre la ciudad. Sentía el cosquilleo en el estómago cuando descendía a toda velocidad y la emoción de ascender hasta sobrepasar los edificios. Aquel tipo de sueño era su favorito, le encantaba visitar lugares de su ciudad que, despierto, no había visitado.

Aquella vez surcaba las viviendas de las afueras cuando, de pronto, se encontró una mansión de la que, juraría, nunca había oído hablar, y fue tanta su curiosidad que no pudo evitar acercarse y adentrarse en ella.

No parecía abandonada, de hecho, podía oír voces procedentes de los pisos superiores. Avanzó con cautela, admirando cada detalle de esa antigua casona y, cuando volteó para mirar al salón, se topó con un anciano sentado en un sofá. El joven se disculpó, aunque el hombre no parecía haberle oído, y siguió avanzando.

Nada más llegar al primer piso, se cruzó con una joven bellísima que lo miró con ojos muy abiertos. Ella sí lo había visto. Tan hermosa era que se quedó prendado, y a ella, para su sorpresa, parecía que también le había gustado.

Sin mediar palabra, extendió sus brazos para abrazarlo y besarlo. Marcelo se dejó hacer, pero en cuanto notó que la lengua de la chica se movía como la de una serpiente con violencia se retiró. Su apariencia, ahora viperina y depredadora, lo asustó tanto que huyó sin pensarlo, sin mirar atrás.

Surcó los cielos, voló entre edificios, llegó a su balcón y volvió a su cuerpo. Despertó y suspiró. ¡Qué sueño tan raro!

Se levantó para tomar un poco de agua sin dejar de pensar en lo que había visto, y sus manos, después de abrir la nevera, soltaron la botella. La luz del interior iluminó la silueta de la joven que acababa de ver y de cuya espalda emergió una cola que lo agarró por la cintura y lo atrajo hasta ella sin piedad. La mala suerte había hecho que Marcelo encontrara una casa de demonios en su viaje astral, y la súcubo no iba a dejar escapar un bocado tan suculento.

©2020, Verónica Monroy

La imagen utilizada para ilustrar este relato pertenece a su respectivo autor y se ha utilizado sin ninguna modificación ni con fines comerciales.

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