LITERARTOBER 2021/11. CERRADURA

Cerradura

Todos tenemos defectos, pero el mayor del vecino de la casa número cinco, sin duda, era la curiosidad. Le encantaba estar pendiente de todo lo que hacían los demás, sin excepción. Sabía cuándo se iban a trabajar, cuándo regresaban, si se iban de compras, si celebraban algún evento… Solía salir al jardín, simulando cuidar de las plantas y allí daba rienda suelta a su placer culpable.

El último chisme que le traía de cabeza se encontraba muy cerca, en concreto, en la casa número seis. Llevaba tiempo sin ver al hijo de los vecinos, algo extraño si se tiene en cuenta que el colegio había empezado hacía una semana. Además, de la noche a la mañana sus vecinos cerraban el cobertizo del jardín con una cerradura y un candado de importantes dimensiones, junto con unas cadenas. ¿Qué estaba pasando? Solo él y sus prismáticos podrían adivinarlo.

Muchas veces espió a sus vecinos para ver si abrían la cerradura que tan obsesionado le tenía, aunque solo por la noche su espionaje dio frutos. Unas veces era el marido, otras la mujer, pero no había madrugada que no salieran de casa con un plato hasta arriba de algo que no podía identificar y lo llevaran al cobertizo.

En una ocasión, cuando ambos se fueron a trabajar, su curiosidad pudo más que él y se coló en su jardín. Después, se acercó a la cerradura negra, la toqueteó con ansiedad y, cuando las cadenas chocaron con el cobertizo, algo golpeó por dentro la puerta con tal fuerza que cayó de espaldas y corrió despavorido a casa.

¿Qué esconderían los vecinos? ¿Un animal exótico? ¿Un ejemplar ilegal?

La respuesta le llegó un fin de semana cuando se disponía a regresar a casa. Su vecino lo inmovilizó y arrastró para llevarlo al cobertizo, abierto y sin cerradura.

—¿Quieres saber lo que hay dentro? Ahora lo sabrás.

Después de lanzarlo al interior, cerraron la puerta y echaron la cerradura. Unos gruñidos guturales ahogaron con rapidez los gritos del vecino, que pronto dejó de moverse. —Aliméntate bien, hijo, que la próxima luna llena está al caer.

©2021, Verónica Monroy

📷 Mi instagram.

La imagen utilizada para ilustrar este relato pertenece a su respectivo autor y se ha utilizado sin ninguna modificación ni con fines comerciales.

Si te ha gustado, no dudes en darle like, comentar o compartirlo. ¡Gracias por leer!


Mis Obras

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: