¿Deber de + inf o deber + inf? He ahí la cuestión…

El otro día me encontraba hablando por Skype, cuando mi interlocutor me formuló la eterna pregunta ¿deber de o deber a secas? y mi respuesta no se hizo esperar: “depende”.

No son pocas las personas que utilizan mal estas dos perífrasis verbales que, a priori, parecen ser iguales (aunque no lo son). Si tu eres uno de aquellos que duda sobre cómo utilizarlas, te confundes o las usas indiscriminadamente, no te preocupes. Posiblemente no sea tu culpa, ni la culpa de tu profe de Lengua. Lamentablemente, los periodistas cometen errores gravísimos respecto a estas dos perífrasis. Bueno, ¿qué digo errores? Cometen el único y garrafal error que puede darse con este tema.

Se supone que los periodistas o aquellos que trabajan en los medios de comunicación, ya sean redactores web, publicistas, la cara de un telediario, etc, tienen la obligación de conocer su propia lengua, no para dar ejemplo, pero sí para que, al utilizar una variedad estándar, puedan ser entendidos sin dar lugar a confusiones. Esto, en muchas ocasiones, no ocurre y aunque no todos los periodistas o trabajadores del mundo de la comunicación “pequen” de no saber utilizar correctamente su lengua, por desgracia, se da con bastante frecuencia. Así que, sí, una parte muy importante que beneficia a esta confusión viene de lo que vemos, escuchamos y leemos todos los días. Sin embargo, eso no quiere decir que nosotros tengamos que cometer los mismos errores, ¿no? ¡Vamos a ver cómo se soluciona esta común y, a la vez, tan simple cuestión!

Miremos unos párrafos atrás y sigamos, pues, con el tema que nos compete. Ese “depende” que contesté a mi interlocutor tiene un porqué. Deber de y deber “a secas” (como decía él, pero recuerda que tiene que ir acompañado de un verbo en infinitivo) se usan en contextos distintos o, lo que es lo mismo, para expresar dos cosas diferentes. Veámoslo con un sencillo ejemplo:

Debe gritar mucho- sugirió el psicólogo. (Deber + infinitivo) (OBLIGACIÓN, SUGERENCIA, ORDEN, MANDATO, SUPOSICIÓN.)
Debe de gritar mucho- pensó su amigo al escucharle hablar.  (Deber de + infinitivo) (PROBABILIDAD, SUPOSICIÓN)

Seguro que a alguno ambas oraciones le parecen iguales, pero nada más lejos de la realidad. La primera, como bien puede apreciarse en el contexto, indica una sugerencia o un mandato. La segunda, simplemente expresa una suposición que tiene el amigo. Y sí, sé que me dirás “¡pero en ambas pone suposición!” y esto se explica fácilmente porque, deber + infinitivo puede usarse para ambos casos (orden y suposición). Deber de + infinitivo, única y exclusivamente, se utiliza para suposiciones o probabilidad, por lo que no debes usarla si quieres indicar una orden, una obligación, etc.

Usted debe de hacer debe hacer ejercicio todos los días. (El médico sugiere que hagas ejercicio todos los días.)

Esa gimnasta debe de hacer ejercicio todos los días.
Esa gimnasta debe hacer ejercicio todos los días. (En ambos casos, suponemos que la gimnasta hará ejercicio todos los días.)

¿Ves? Realmente es muy sencillo diferenciar ambas perífrasis y, teniendo en cuenta que puedes utilizar ambas para indicar un pensamiento o una suposición, la tarea de usarlas adecuadamente se simplifica bastante.

Si ves que, aun con las explicaciones, te confundes a veces, sigue la regla de oro: usa siempre deber + infinitivo cuando quieras expresar obligación y deber de + infinitivo si es una suposición. Así nunca vas a confundirte y expresarás con claridad, exactamente lo que quieres decir.

Boceto de un “Señor hada”

A pesar del ruido ensordecedor de una máquina de obras que surca la casa de lado a lado, es hora de hacer algo de provecho. En esta ocasión, vamos a seguir con el boceto de este señorito alado. Se trata de un personaje que creé en el juego de Los Sims 3. En innumerables ocasiones he utilizado este juego para dar forma a personajes potenciales para mis historias por las grandes posibilidades de creación que tiene este juego y, posteriormente, los he dibujado.LHydra1847

La idea con Albor (que así se llama este personaje) es ilustrarlo de cuerpo completo y hacer tres o cuatro expresiones más en el mismo lienzo  que representen el carácter y la personalidad del personaje. Esta es una buena técnica para ir familiarizándose con el personaje y ver las diferentes posibilidades que puede ofrecernos.

Así que sin más, cojamos la tableta y el lápiz y comencemos a darle forma y vida a la ilustración. (He de reconocer que, en esta ocasión, ya había comenzado con su diseño, así que ya podemos ver más o menos cómo queda su boceto de cuerpo completo).

¡Dejémonos llevar por el stylus y que el “karma” de la ilustración nos acompañe!

Mesatrabajobocetoalbor

Empezando una nueva aventura

Después de mucho tiempo meditando si mostrar lo que sé hacer y mis conocimientos de manera pública era buena idea, al final decidí aventurarme en el mundo de los blogs.

Hoy en día, resulta muy difícil darse a conocer y enseñar tus propias habilidades si no tienes una presencia “hecha y derecha” en la web. Por esta razón, consideré que ya era hora de desempolvar las ilustraciones, los escritos y ayudar a todos aquellos que quieren aprender más sobre el español, sobre todo en lo relacionado con la creatividad y las historias.

Ilustrar y escribir no son dos conceptos que estén alejados entre sí. Es más, son dos disciplinas que se complementan y se enriquecen la una a la otra. El lenguaje es el medio de comunicación por excelencia del ser humano y podemos enriquecerlo, al igual que podemos utilizarlo para enriquecer otras formas de expresión. Tal vez dibujas muy bien y el personaje que has creado derrocha personalidad en cada uno de sus trazos, pero el dibujo por sí solo no dará al resto la información necesaria para conocerlo completamente o para valorarlo en el sentido más amplio de la palabra. Tu personaje necesita un nombre que diga quién es él, una historia (aunque sea breve) que cuente los motivos de su existencia y así, poco a poco ir agregando información conforme la necesitemos o consideremos para completar el proceso. Lo mismo ocurre con un paisaje, cuyos habitantes (si no aparecen en la ilustración o la fotografía) serán descubiertos por aquellas palabras que los describan y así, podemos continuar con un montón de ejemplos.

Es indudable, que en muchísimas ocasiones, una fotografía o una ilustración pueden dar por sí mismas un mensaje potente y comunicar infinidad de ideas sin necesidad de palabras. Sin embargo, este mensaje se queda en la superficie, en la causa y el efecto. Yo, como tantos otros, siempre busco algo más. Busco la historia que se encuentra detrás, el “más allá” de lo que simplemente se muestra.

De esta manera y por todos estos motivos, me dije que ya estaba bien el dejar “en casa” aquello que me gustaba y que era el momento de moverse y publicar. Así que, la aventura digital ha dado comienzo. ¿Quién sabe a dónde llevarán estos caminos? Por lo pronto, queda avanzar y disfrutar de los trazos y las letras.

Si eres como yo, en este aspecto, creo que podrá gustarte este blog.

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